sábado, 6 de junio de 2026

Conjunción planetaria al atardecer

     Durante estos días, al atardecer, recién puesto el Sol, podemos contemplar sobre el horizonte oeste una bonita conjunción planetaria. Mirando el cielo enseguida nos llama la atención dos "estrellas" muy brillantes que están muy cerquita. En realidad no se trata de estrellas sino de los dos planetas más brillantes: Venus y Júpiter. En realidad, menos brillante y más abajo podemos ver también a Mercurio, algo que no suele ser muy sencillo, dada su cercanía al Sol. Se dice que el propio Copérnico no llegó nunca a verlo.


 Imagen del horizonte oeste al atardecer del día 6 de junio

 

     En los próximos días a este baile cósmico, en que los distintos planetas irán cambiando sus posiciones relativas en el cielo, se unirá también una pequeña luna menguante completando el espectáculo. Estas conjunciones, dado que los planetas se mueven dentro de una pequeña franja del cielo, la eclíptica, son más o menos frecuentes y no tienen nada de particular. Mientras las estrellas están "fijas" en el cielo por su lejanía a nosotros (aunque en realidad también se mueven) el movimiento de los planetas sobre el fondo de estrellas (al estar aquí al lado) es algo que conocemos desde siempre y de ahí, su nombre, que deriva del griego "errante". Es el mismo efecto por el que cuando vamos en coche o en tren, los postes de la luz pasan muy rápido mientras que las montañas o el paisaje más lejano apenas se mueve.

 

            Detalle de la conjunción donde además de los tres planetas, se pueden ver en la parte superior dos estrellas brillantes: Pólux y Cástor (de la constelación de Geminis).

lunes, 1 de junio de 2026

Eclipses solares: relatividad general y el final de una guerra


     Aprovechamos estas líneas para hablar de dos efemérides curiosas relacionadas con eclipses solares que sucedieron en un mes de mayo. La primera tuvo lugar hace 107 años, el 29 de mayo de 1919, en el que seguramente haya sido el eclipse solar más famoso de la historia. Este eclipse convirtió a un "desconocido" Albert Einstein en el personaje icónico que conocemos hoy en día. ¿Qué es lo que pasó? Pongamos un poco de contexto ... 

     Apenas cuatro años antes, en 1915, Einstein presentó la teoría de la relatividad general, una ampliación de su teoría de la relatividad especial (1905) en la que la explicaba y mejoraba la ley de la  gravitación universal de Newton. La gravedad, en lugar de ser vista como una fuerza invisible de atracción, pasó a ser la consecuencia de la deformación "geométrica" del espacio-tiempo en presencia de una masa. Este concepto que, a priori, podría parecer una interpretación meramente teórica, como buena teoría científica, tenía también sus predicciones experimentales. Una de las consecuencias de esta novedosa teoría, todavía sin confirmación empírica, era la deflexión de la luz en presencia de un campo gravitacional, como por ejemplo el de nuestra estrella. El Sol, con su masa, distorsiona el espacio-tiempo a su alrededor alterando la trayectoria de la luz de las estrellas más cercanas a su disco. Este efecto, aunque muy pequeño, era suficientemente grande como para ser medido. Enseguida quedó claro que un eclipse solar sería el laboratorio ideal donde comprobar la nueva teoría. 

 

 

     En el momento que empieza la totalidad y la Luna tapa el Sol es posible observar las estrellas más brillantes a su alrededor. Comparando, por tanto, sus posiciones conocidas (observadas cada noche) con las observadas durante un eclipse (al pasar muy cerca del Sol) podemos medir su diferencia y con ello comprobar la validez de la teoría. Tras varios intentos fallidos tanto por problemas meteorológicos como logísticos, finalmente se llevó a cabo con éxito el experimento durante el eclipse de 1919. Para la observación de dicho eclipse, de gran duración (6'51"), se organizó una doble expedición británica. Un grupo liderado por A. Eddington (Observatorio de Cambridge) se trasladó a Isla Príncipe (en el Golfo de Guinea) mientras que un segundo grupo liderado por A. Crommelin (Observatorio de Greenwich) se dirigió a Sobral (Brasil). 

  

      Illustration of the Sobral expedition, from the Illustrated London News

Imagen del Illustrated London News del 22 de noviembre de 1919 con los resultados de las expediciones británicas

 

     Una tormenta, que acabó momentos antes del comienzo del eclipse, a punto estuvo de arruinar la expedición de Eddington.  Un poco a ciegas apuntando entre las nubes, Eddington y su grupo llegaron a realizar 16 imágenes de 5 estrellas, de las que sólo 2 pudieron ser utilizadas con fines científicos. Aún así fue suficiente para medir una desviación de 1,6" (segundos de arco) entre las posiciones conocidas y observadas. Poco más tarde se conoció que la expedición de Brasil también pudo observar satisfactoriamente obteniendo un ángulo de 1,9" (resultados compatibles dentro de los errores). La nueva teoría de la relatividad general, que había predicho un valor de 1,8", recibía la primera de otras muchas confirmaciones experimentales, ¡Einstein se catapultaba hacia la fama!

     Merece la pena añadir un hecho que suele pasar desapercibido. La teoría clásica de Newton también predecía una pequeña desviación de la luz al pasar cerca del Sol debido a su naturaleza corpuscular. Sin embargo, este valor era de solo 0,8", el mismo que obtuvo Einstein en torno a 1911 antes de finalizar su teoría. Una vez que el alemán introdujo el efecto de la curvatura del campo y la distorsión espacio-temporal asociada, llegó al valor observado en 1919. Después vendrían otros resultados espectaculares como las lentes gravitacionales, pero de eso ya hablaremos otro día.

 

Headline about the expedition from a 1919 copy of the New York 
Times

 Portada del New York Times del 10 de noviembre de1919. A partir de este momento empezó a ser habitual la presencia de Einstein en los medios.

 

     Como curiosidad, comentar que ambas expediciones contaron con un telescopio astrógrafo, pensado para la fotografía de gran campo, compuesto de una lente de 33 cm de diámetro y 3,4 m de focal. Debido a su tamaño y portabilidad, resultó más sencillo dejar los telescopios en posición horizontal y llevar la luz mediante un celostato que se encargaba de hacer el seguimiento solar, en vez de trasladar monturas más sofisticadas. Las imágenes se recogieron en placas fotográficas de vidrio, más resistentes a los cambios de temperatura y humedad. Las placas se revelaron in situ de noche en cuartos oscuros improvisados y se analizaron a la vuelta del viaje usando micrómetros ópticos de precisión. De esta manera, a modo de un microscopio, se podían estudiar posiciones sobre las placas con una precisión menor del milímetro. Un trabajo muy diferente del que realizamos hoy en día de manera automática con ordenadores y cámaras bastante más sofisticadas.

 

 Photograph of the instruments used by the British expedition when observing the 1919 total solar eclipse in Brazil.

Telescopio usado en la expedición de Sobral. Además del astrógrafo de 33 cm se utilizó además un pequeño telescopio de 10 cm que obtuvo mejores imágenes. En el tubo principal, el exceso de calor produjo una pequeña dilatación térmica de los materiales que alteraron la longitud focal, desenfocando las imágenes.

 

     Para acabar, quería contar la segunda anécdota relacionada con un eclipse solar. Sucedió el 28 de mayo del año 585 a.C. en Asia Menor, en la península de Anatolia (la actual Turquía). En plena guerra entre medos y lidios, durante la batalla del río Halis se produjo un eclipse solar que dejó sumido en oscuridad el campo de batalla. Los soldados de ambos bandos, sorprendidos y aterrorizados, interpretaron el fenómeno como una señal divina y pusieron fin a la batalla y a la guerra, que duraba ya 6 años. Este hecho fue documentado por Herodoto y también hay quien dice que fue predicho por Tales de Mileto. Sin embargo, esto último es difícil de confirmar porque no sabemos cuál fue el posible método de predicción usado por Tales y en aquellos momentos ni se conocía el ciclo de Saros ni siquiera la causa real que producía los eclipses. ¡Ya podía pasar lo mismo en agosto y parar estas locuras que vemos a diario en los informativos!

 

 

Ilustración de la "batalla del eclipse" aparecida en la versión inglesa Astronomy for Amateurs de Flammarion (1904). 

martes, 19 de mayo de 2026

Trío de eclipses solares en España

     Medio año después de haber iniciado el ciclo de conferencias astronómicas en la UBU y, a solo ya tres meses del acontecimiento del año, lo concluimos el próximo jueves con la sexta y última conferencia. Con el eclipse de agosto estamos empezando un periodo muy especial e ilusionante para los aficionados a la astronomía (aunque obviamente también para el público general). Desde nuestro país, aunque desde distintas partes, podremos observar seguidos dos eclipses totales (2026 y 2027) y otro anular (2028). Se trata de una coincidencia extraordinaria, tanto para España como para cualquier otro país, que no volveremos a vivir en nuestras vidas. 

     Si queréis entrar en los detalles de cada evento, con especial atención a "nuestro" eclipse, no os podéis perder la charla. Tendrá lugar este jueves, día 21, a las 19:00 de la tarde en el Salón de Actos de la Facultad de Ciencias.

 

 

     Aprovecho para comentar que cuando empezamos a mover el tema del eclipse hace ya un año la gente nos miraba raro y no entendía el porqué tanta prisa o porqué tanto jaleo por un eclipse. Es curioso ver cómo a medida que la fecha se acerca aumenta la expectación con una mayor presencia (diría que semanal) en los medios y un aumento exponencial en la oferta de actividades y experiencias relacionadas con el eclipse. Lo que me llama la atención no es tanto este incremento, esperado, sino el hecho de que haya tantos "expertos" en el tema, que no han visto en su vida un eclipse y que hasta hace dos días no sabían diferenciar un eclipse de Sol de uno de Luna. Hay mucha gente ajena al mundillo astronómico que ha visto la oportunidad de hacer negocio, totalmente lícito por otra parte, pero en algunos casos con una propaganda y publicidad muy engañosa. ¡No dejemos que nos estropeen este día especial! Busquemos siempre información en blogs especializados como este o de organismos científicos oficiales.  

 

miércoles, 29 de abril de 2026

Preparando el eclipse de agosto

     A lo largo del año la posición del Sol en el cielo, siempre desde la misma ubicación y a la misma hora, describe una figura en forma de 8 conocida como "analema solar". Durante estos días nos encontramos en una posición simétrica respecto al solsticio de verano con el día del eclipse, concretamente a una distancia de unos 53 días.

     Este concepto se puede entender mucho mejor si miramos la siguiente imagen, en la que se muestra la fecha en que se ha tomado cada foto. Respecto al solsticio de verano, el punto más alto, la altura del Sol en torno al día del eclipse será muy similar a la observada estos días de finales de abril y principios de mayo. Eso sí, su posición podrá cambiar ligeramente (imaginémonos un par de lunas llenas de tamaño) hacia la derecha o hacia la izquierda.

 

Analema solar fotografiada por Hunter Wells reconocida como APOD. 

 

     Teniendo en cuenta, como hemos comentado en anteriores entradas, de que nuestro eclipse ocurrirá al atardecer con el Sol bastante bajo sobre el horizonte, es importante buscar un sitio (si es alto mejor) con el horizonte oeste despejado. Estos días "espejo" son ideales para comprobar si desde nuestro lugar lugar habitual de observación se podrá contemplar el evento o, en caso negativo, buscar otras ubicaciones mejores. Simplemente se trata de observar el Sol sobre las 20:00-20:30 horas de la tarde y verificar que esté suficientemente alto en el cielo y sin ningún árbol, antena o edificio que nos lo tape o estropee su visión.  

     Para acabar queremos compartir esta imagen, muy divulgativa, realizada por el Instituto Geográfico Nacional y el Observatorio Astronómico Nacional que se está haciendo viral en redes y que resume lo que tenemos que hacer: 

 


     Por nuestra experiencia en eclipses anteriores, el día del eclipse no es para hacer pruebas. La totalidad es breve (en este caso 1'44''), casi efímera, y pasa volando. Tenemos que aprovechar los días anteriores para buscar un buen sitio y preparar la observación. Según se vaya acercando la fecha iremos actualizando nuestro blog con más consejos para observar y disfrutar el momento. 

     En nuestro blog podéis encontrar las fechas de las actividades programadas para este verano por la provincia así como las gafas personalizadas, totalmente seguras, con las que observar el Sol y que servirán también de recuerdo del año del eclipse

 

 

 

 

¿Cómo hacer astrofotografía?

     Si queréis tener una idea de cómo empezar en la astrofotografía y conocer cuál es el material más adecuado para ir haciendo los primeros pinitos en este mundillo no os perdáis la quinta conferencia de nuestro ciclo de divulgación astronómica, en colaboración con la UBU. Nuestro socio Leo, astrofotógrafo que cuenta con una gran experiencia, compartirá sus conocimientos con todos los asistentes.

     La charla tendrá lugar hoy miércoles 29 a las 19:00 en la Facultad de Ciencias. Sin embargo, debido a un cambio de última hora, se celebrará en el Aula 12, en vez de en el Salón de Actos como en otras ocasiones. 

     ¡Nos vemos allí!

 


 

 

 

martes, 31 de marzo de 2026

Charla en La Revilla

     Tras la última conferencia en la UBU nos trasladamos a La Revilla, muy cerquita de Salas de los Infantes y del célebre cementerio de Sad Hill (donde ya estuvimos hace unos años) para dar una charla sobre la observación del evento del verano. En este caso nuestro compañero Luis, en una actividad organizada por la A. C. Nuestra Señora de la Vega,  nos explicará qué es un eclipse, cuándo y cómo se producen y, más en concreto, qué podremos esperar y observar durante el "nuestro", para el que ya apenas faltan cuatro meses y medio ...

     Si tenéis curiosidad de saber qué sucederá el próximo 12 de agosto no dudéis en acercaros pasado mañana, Jueves Santo, a las 19:30h al local multiusos del Ayuntamiento de La Revilla. ¡Os esperamos!

 


 

martes, 24 de marzo de 2026

Evolución del pensamiento a través de la astronomía

    Este es el título de la cuarta conferencia con la que prosigue el ciclo de conferencias que empezamos hace unos meses para aprovechar el tirón del "Año del eclipse" y poner en el foco la astronomía, nuestra pasión. En esa ocasión, de la mano de nuestro compañero Luis emprenderemos un recorrido fascinante por la historia. Descubriremos cómo la astronomía ha influido en todo lo que somos: desde la gestión del tiempo en nuestro día a día hasta la forma en que entendemos nuestro lugar en la inmensidad del espacio.

    Como viene siendo habitual, gracias a la colaboración con los departamentos de Química y  Física de la UBU, la charla tendrá lugar en el salón de actos de la Facultad de Ciencias el jueves, día 26, a las 19 de la tarde. ¡Esperamos veros alli!

 


 

Conjunción planetaria al atardecer

     Durante estos días, al atardecer, recién puesto el Sol, podemos contemplar sobre el horizonte oeste una bonita conjunción planetaria . ...